POEMAS I Escritos a la luz

Volver, volver

 

 

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Devuélveme mi paso firme.

Solo acepté que me había sentido sola.

Junté mi miseria con la tuya,

te dije: no somos tan miserables ¿ves?

Entonces me abrazas queriéndome contener toda,

lloro de placer o explosión.

Es insoportable.

 

Devuélveme mi cuerpo,

el que tengo es otro más blando y palpitante,

acusa la distancia,

es un  perro en la cuneta.

 

Devuélveme mi centro,

mi determinación.

Estoy mareada,

tu esperma está caracoleando dentro de mí,

fluctuando todavía.

¡Llámalo para que vuelva a ti!

Es una cuerda que me ata a tu origen,

quiero que tires de ella

y me traigas contigo.

 

El deseo y el amor han crecido,

no los hemos regado en tanto tiempo y sin embargo,

son una jungla desbocada,

crece la  espesura sin que nadie la alimente.

Y yo quiero volver,

volver,

volver,

a tus brazos otra vez.

 

(Fotografía: Hanes Caspar)

Inagotable

Tienes las llave, tenemos la llave joder.

¿No merece acaso la pena destruirlo todo, quedarnos desnudos sin nada más que lo que está detrás de nuestros cuerpos?

Déjame desnudarte también de tu piel, arrancártela a jirones hasta llegar al esqueleto de tu esencia. Quiero beber de tu espíritu. Déjame alimentarme de tu inmortalidad, toma la mía, es inagotable.

(fotografía:Slava Thisset)

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Belleza rara

 

Scott Lickstein

Qué sorpresa.

Había tapado la espesura. Creía que la falta de luz no la permitiría brotar. Pero nos hemos visto y has levantado la claraboya. Hay un bosque secreto en desbocado crecimiento, crecen frutas de aceite, resbala el néctar por los troncos. Hay una jungla llena de nuestros pájaros cantores. ¿Cómo es posible que sigan así, vivos, exóticos, raros? ¿Por qué es nuestro amor tan raro? Crece sin luz, no tiene hogar, nos habita y se va, no entiende de tiempos ni de edad.

Y yo soy susceptible a la belleza. A la belleza rara no puedo resistirme. Y tu belleza lo es. Rara, rara, rara. Belleza rara.

Rara y raro. Somos dos extraños animales que parecen dioses cuando se aman, como dos bestias o demonios que se toman un descanso de la miseria.

(Fotografía: Scott Lickstein)

PACTO

Es extraño para mi este repentino cambio de convención.
Habitamos bajo el mismo techo pero ahora tenemos vergüenza o jugamos el pacto de lo impúdico.
Me tapo con una toalla al salir de la ducha, te cambias a escondidas.
Nuestros cuerpos, antes amantes, fingen el teatro de ser desconocidos.

 

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(fotografía: Brian Oldham)

Como almas

Romper las reglas,
los tratos,
la distancia,
coger un vuelvo
y volver,
a amarte sin tiempo,
sin circunstacias,
sin edad,
sin proyección,
sin expectativas,
sin miedo,
sin decoro,
amarte sin piedad.
Romper el acuerdo
y volver,
un día,
una noche,
a ti.
Sin que nadie sepa,
testigo solo el aire que respiremos,
una habitación
y nuestras purezas que
se reconocen,
aunque lo demás quede
desfasado,
obsoleto,
caduco,
imposible.
Y así,
amarnos sin rostro,
sin abismo,
sin compromiso,
sin etiquetas,
sin certeza,
sin pasado,
sin caretas,
amarnos sin el cuerpo puesto,
como larvas sin cascarón,
vulnerables, apátridas,
desnudos, recién creados,
sin futuro,
sin palabras,
como almas,
eso es,
y amarnos solo como almas.
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Fotografía: Adeline Mai

Tu mapa

Cada paraje me habla de ti. Me susurra en esta lengua extraña, llena de raíz y hierba, consonántica y placentera para el paladar. Cada cartel lo escucho con tu voz, tu voz me canta cada nombre, me cuenta una historia de las de tu vida que ahora es también mía. Libourne, Toulusse, Perigeux  también Bordeaux.

Permite que te ame mientras me alejo por ti.

 

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Tic Tac

 

Tic tac.

Avanza el reloj en su interminablemente órbita,

inconsciente de su fin,

ingenuo de su principio,

sin nostalgia de su tiempo.

El silencio aplasta, se adhiere al espacio,

es aire de mil vueltas,

millones de matices variados, insostenibles, alucinantes, únicos.

Marrón café templado.

Gozo de la poesía en la cocina

mientras mis recuerdos agarran fuertemente tus manos,

que hace no se cuantos giros sostenían firmes mis pechos

(y un tenedor hace de marcapáginas).