Artes

Rien à dire, de LEANDRE

La puerta esta abierta. 

Leandre nos invita a pasar a su casa, llena de vacíos.

Pero las normas de este mundo rompen la gravedad o más bien la suspenden. Huele al polvo del pasado dormido, a las cosas que permanecieron mucho tiempo sin moverse y que bailan cuando no las miramos.

Y en la nada de su casa, deshabitada por sí mismo, miro a ese payaso  que nos deja ver por la mirilla y pienso: “Qué ser. Sensible. Misterioso pero cercano. Un ser en el cual estamos todos, sumergidos o flotando. Puedo reconocer todo lo humano y a la vez es extraño y ajeno, fácil y propio.”

Menos mal que me he llevado la libreta para escribir:

“La soledad es un espacio repleto de fantasmas. Se sale de ella sin equipajes, ligero como las hojas que hacen bailar al viento. Las sombras desaparecen  cuando iluminamos la oscuridad.

En busca de los otros sale este payaso, su grandeza no cabe en ninguna maleta.”

(En La Bisbal el 19 de Julio, más info aquí)

FOTO PORTADA: Mercè Rial

FOTO PIE DE TEXTO: Vicent Vanhecke

IMG_5360

 

Anuncios

La piel del agua, TEATRO en el AIRE

Para este espectáculo, espacio secreto, seda y agua tengo un GRACIAS en mayúsculas.

Gracias por hacerlo posible, gracias por desvelar ese misterio tan olvidado, gracias por descubrir lo que estaba enterrado pero vivo, como una semilla que espera.

Yo guardaré también el secreto para las que vienen y vendrán, para que vayan desnudas, como fui yo, como una tela blanca.

La Piel del Agua es algo más que teatro, es una experiencia, es un recuerdo que perdura, es la vivencia de ser mujer, con verdad, sin miedo, sin dogmas, con piel y llanto, con risa y agua. La Piel del Agua es un lugar por el que deben pasar cada una de las mujeres que habitan este mundo, para recordar, para estrechar nuestras manos y seguir siendo, cada día, mujeres.

Gracias y gracias.

(Su página aquí)

(Cuando fuí a ver La Piel del Agua, me venían versos a la boca, los versos de este poema mío, tan querido: Mujer de Agua)

1394041836_301386_1394043240_noticia_normal

Violeta

Ellos vienen del día y caminan hacia la noche.

Vienen como traídos de una ciudad de sol, una Argentina en verano, Buenos Aires, asfalto ardiendo, cae la tarde.

imageviewer

 

Creo que VIOLETA es algo más que un espectáculo de circo. Desarrolla un mundo, un mundo de jóvenes que se suben por los tejados, que viven el presente, que bailan la vida o el tiempo al son de una música tropical que sin duda, contagia a todo el público.

Yo, como soñadora o visualizadora de mundos, veía las calles, el asfalto, la luz de la tarde, el olor a verano, el polvo de las aceras, el sudor naranja, los edificios viejos y grises mezclados con palmeras interrogantes y gatos nocturnos.

Violeta, ¿quién es Violeta? Todas y ninguna. Creo que tenía sed de su nombre pronunciado, lanzado como un acróbata más desde lo alto de los tejados.

¡VIOLETA!

Sin duda, creo que VIOLETA camina en una dirección muy clara. Espero poder seguirla de cerca.

 

14181679201_9cfc750af6_z

Puedes ver el vídeo aquí y su página también.

Demodés

Sobre una superficie circular, sobre la esfera de un planeta de óxido y polvo.

Es en ese universo suspendido dónde se desarrolla Demodés. Sin comienzo ni final. Un mundo sin tiempo o con todo el tiempo del mundo. Atrapados a su pesar, contenidos en su propio habitad de cuerda raída y tierra, sostenidos por un hilo muy fino de melancolía y patetismo.

Demodés, más allá de la moda.

Un espectáculo tan vacío y tan lleno. Un espacio repleto de trastos, de recuerdos, alimentado por la memoria de tres payasos tan únicos como universales, tres viejos payasos que despiertan el pasado dormido, que despiertan la risa, la emoción, la ternura, la pena y la carcajada, todo al mismo tiempo.

Cuando este espectáculo termina uno siente una mezcla extraña de lástima y sonrisa porque parece que ese universo, como si de un animal disecado se tratara, estuviera mirándole a uno,  siempre vivo, en un limbo en donde habitan aún aquellos payasos que se fueron y que este mundo inmortaliza.

Demodes-sala-cervezas

Parece un trabajo fácil, como lo parece todo lo complejo. Leve pero con peso, como los fardos que cargan estos tres payasos, llenos de nadas.

Una entrada, como si de un pasaporte se tratara, para saltar a la explanada abandonada de las caravanas, cruzar la línea y disfrutar de poder verlos de nuevo, en esencia, al desnudo, sin máscaras pero con rostros.

Por todos los payasos, los que fueron y los que serán.

¡Qué viva para siempre Demodés!

(en La Seca, Barcelona, hasta el 16 de marzo)