Mi defensa será

Mi defensá será y es, perder la fe.

Encerrarme en un monasterio blanco de incredulidad.

No creer en el amor es siempre más indoloro que creer así que ahí me sepulto, en la tumba del no necesito a nadie, para mirar la felicidad y creer que es ciega, y poder ser un fardo pasajero, solo ocupar un espacio y un dolor, y dolerme sin colores, llorarme sin gesto, vaciarme de negro, volverme blanca y ser, al fin,

anestesiada, incolora y volátil,

una completa atea.

slide_356402_3922667_free

Anuncios

3 comments

  1. Quizás perder la fe no es un acto tan voluntario… ¿no?… no lo sé. Habría que preguntarle al color de tus humores, esos que nos recorren el cuerpo sin nuestro permiso, si están dispuestos a mutar de forma tan radical… no lo sé…

    1. Cielo por el tejado, tienes razón, este poema no es más que un absurdo, ojalá fuera a veces voluntario perder la fe, darse de baja, renunciar así a ciertas ideas elevadas que nos ponen en una búsqueda continua y superadora, a veces llena de perlas y a veces de oscuridad. Te mando un abrazo desde mi mar, ¿qué tal las cosas en tu tejado? Hace tiempo que no te leo…un abrazo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s